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Ministra RREE Ann Linde sobre el desarrollo en Chile

08 nov. 2019

Los acontecimientos en Chile a partir del 18 de octubre pasado han despertado gran interés internacional. También en Suecia, donde viven más de 50 mil personas de origen chileno. Entre otras manifestaciones de la preocupación en Suecia, podemos mencionar las preguntas sobre la situación en Chile, formuladas a la Ministra de Asuntos Exteriores de Suecia, por tres parlamentarios la semana pasada. Por su interés general, reproducimos a continuación las respuestas de la Ministra Ann Linde del 30 de Octubre.

Amineh Kakabaveh me ha preguntado si tengo la intención de llamar al embajador de Chile en Suecia para exigir al gobierno de Chile que los militares regresen a sus cuarteles y pongan en libertad a todos los manifestantes pacíficos detenidos. Håkan Svenneling me ha preguntado si tengo la intención de adoptar alguna iniciativa para garantizar que se respeten las libertades y derechos fundamentales de los manifestantes en Chile. Mathias Tegnér me ha preguntado cómo veo el uso de la fuerza contra los civiles y cómo Suecia puede apoyar a una salida pacífica. Elijo responder las preguntas en forma colectiva.

Permítanme comenzar diciendo que comparto la preocupación por los recientes acontecimientos en Chile. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Suecia sigue de cerca el desarrollo de estos y mantiene una disposición especial para ayudar a los ciudadanos suecos que pudieran requerir asistencia consular. A lo largo de este período de incidentes, la embajada también ha actualizado periódicamente la información de viaje para Chile.

Es sumamente trágico que se hayan producido muertes en relación con las protestas, así como también el alto número de heridos. Como suele ocurrir, son los más vulnerables y los más pobres los que resultan más afectados por el saqueo y la violencia. Miles de personas han sido arrestadas. Los militares que se han visto patrullado las calles de Santiago durante los disturbios políticos recientes, constituyen una imagen que no se veía en Chile desde la dictadura de Augusto Pinochet. Por supuesto, esto trae a la memoria de muchos chilenos recuerdos desagradables, entre otros a muchos de los cerca de 50 000 suecos de origen chileno. Muchos de estos suecos abandonaron Chile como refugiados políticos durante la dictadura militar y encontraron refugio en Suecia.

El gobierno de Suecia obviamente espera que se respeten los derechos humanos y que las denuncias de violaciones de estos sean cuidadosamente investigadas. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos aceptó una invitación del presidente Piñera para enviar observadores a investigar tales denuncias. La transparencia y las auditorías independientes son fundamentales para garantizar una evaluación justa de la situación.

Suecia y la OCDE han señalado durante mucho tiempo el problema general causado por las grandes y crecientes brechas de ingresos. Los desequilibrios que existen entre otros países en Chile entre los más ricos y los más pobres no son sostenibles. Al mismo tiempo, es importante que Chile pueda encontrar su propio camino hacia una distribución socioeconómica más pareja.

Suecia y Chile tienen muy buenas relaciones bilaterales y fuertes lazos interpersonales. Nuestra cooperación es amplia y profunda, contando con acuerdos bilaterales en varias áreas. El gobierno sueco está listo para continuar construyendo sobre dicha base de cooperación. En el marco de la relación bilateral, se discuten regularmente temas relacionados con democracia, derechos humanos y libertades. En 2017, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Suecia publicó un informe sobre derechos humanos, democracia y estado de derecho en Chile, en el que se plantearon cuestiones como la desigualdad económica, la segregación y la brutalidad policial. Como parte del Acuerdo de Asociación UE-Chile, se llevan a cabo diálogos periódicos sobre democracia y derechos humanos.

Es demasiado pronto para decir qué consecuencias tendrán en Chile a largo plazo las manifestaciones de descontento, incluida la respuesta a ellas del gobierno y los militares. Sin embargo, está claro que la sociedad chilena se ha visto sacudida en sus fundamentos y que los acontecimientos han atraído considerable atención mundial. Chile necesita encontrar ahora un camino a seguir que aborde los desafíos y la insatisfacción que han generado las extensas protestas.

Ann Linde

Ministra de Asuntos Exteriores de Suecia

Estocolmo, 30 de octubre de 2019.

 

Fuente: www.riksdagen.se

Última actualización 08 nov. 2019, 9.55